Search
Wednesday 22 May 2019
  • :
  • :

Alto Maipo no es sustentable ni necesario

El proyecto que secará el río Maipo que abastece a seis millones de personas, está hecho a la medida de una de las mineras del grupo Luksic, actividad privada que no reporta ni siquiera royalty para el fisco.

altomaipoEl agua es fuente de vida. Sin ella, no habría nada de lo que existe, el mundo sería una gran piedra muerta de sed. Y a pesar de su importancia, el ser humano la desperdicia, la ensucia, la contamina y lo peor, la convierte en una mercancía, utilizándola para fines que sólo contribuyen aún más a la destrucción de los ecosistemas, el saqueo y la acumulación del capital, provocando un impacto mucho más allá de lo que los estudios podrían decir. Y eso es lo que pasa con Alto Maipo.

Este proyecto ha sido rechazado por los habitantes de San José de Maipo desde sus inicios, en el primer gobierno de Bachelet. Y muchos se preguntarán ¿y qué tiene de malo? ¿No harán un embalse y aprovecharan los desniveles existentes? ¿No necesitamos seguir “progresando”?

Está bien, no se harán embalses sobre tierra, pero nadie transparentó que se harían embalses subterráneos. Claro, la empresa debe pensar como no se ve, todos quedarán contentos y nosotros seguiremos nuestro negocio con esta máscara de sustentabilidad. Pero no nos dejemos engañar.

Lo que hará Alto Maipo será hacer un embalse subterráneo que dejará seco a los ríos Yeso y Colorado, dos afluentes del Maipo, y con eso matarán todo a su alrededor, incluyendo la agricultura, el turismo, actividades deportivas y la vida vegetal y animal que vive en la zona. Y eso no es lo peor. El río Maipo abastece de agua a 6 millones de personas en la capital de Chile ¿qué pasara con toda esa gente? Seguramente habrá momentos del año en que abramos el grifo y no salga nada.

Además, ¿estamos seguros de que Alto Maipo entregará energía a las casas particulares? No olvidemos que este proyecto nació de un contrato directo de Aes Gener y el Grupo Luksic, uno de los amigos financistas de nuestra presidenta Michelle Bachelet, que junto a su ministro Máximo Pacheco, han actuado como verdaderos lobbystas de estas “iniciativas para el desarrollo de Chile”.

Pero a ver. ¿De verdad es una iniciativa para el desarrollo de Chile? La energía de Alto Maipo ira directamente a la Minera Los Pelambres, del grupo Antofagasta Minerals de los Luksic, la misma que convirtió en Zona de Sacrificio al pueblo Caimanes , con el fin de saquear nuestra tierra devolviendo un porcentaje irrisorio de esas riquezas que nos pertenecen a todos. De hecho el supuesto “Sueldo de Chile” está privatizado en un 73% y sólo aporta el 12% del Tesoro Fiscal, la otra mitad la pone Codelco que explota menos del 13% de los recursos, consiguiendo entre minería privada y estatal, un total del 25% de la recaudación. En contraposición, los ciudadanos de a pié, como tú y como yo, aportamos el 50% de las arcas con el pago del IVA del 19% en TODOS los productos, incluidos pan, leche y libros.

¿Subamos los impuestos a las mineras? No, mejor al tabaco, los dulces y el alcohol. Grande, presi, usted sí que sabe cómo joder a los pobres y apoyar a los grandes empresarios. Hablando de esa… señora señor, Bachelet afirmó que Chile apostaba por las energías renovables no convencionales (ERNC), incluso, propuso que un 45% de la energía del país provenga de estas fuentes. Pero claro, ya vemos que el famoso “Programa” era un papel muy resistente que lo aguantaba todo. De testigos están los estudiantes y todo el movimiento social ¿Fue sólo otro eslogan para cooptar y luego abandonar? Todo ha quedado en frases confusas y falsas ilusiones. A la hora de actuar ¿dónde queda el planteamiento ecológico? Tragado por el otro pensamiento verde, ese que es más importante para los poderosos, ese, el de los billetes.

Decir NO a Alto Maipo no es negar el desarrollo y crecimiento del país, sino que es esperar verdadera justicia, que no se acepten proyectos que en la fachada, a primera vista parecen buenos, pero que escarbando un poco, se descubren cientos de falencias que afectarán a la flora, la fauna y a las personas del lugar. Ya tenemos el prontuario de lo que fue HidroAysén, con falseo de documentos públicos presionados por Edmundo Pérez Yoma en el Sag y Conaf.

Si bien la solución final es el cambio del modelo productivo rentista en base a la explotación de las materias primas, lo que se pide es modesto. Un proyecto que cuide lo que tenemos y que sea capaz de entregar energía con el menor impacto posible y sin que los políticos ni los grandes empresarios metan las narices y busquen que el proyecto los beneficie a ellos en desmedro de todo y todos los demás.  Pero la pregunta que sigue sin respuesta es ¿Para qué queremos la energía? Porque para nosotros simplemente no es.

  


Valentina Pizarro

Periodista y guionista, un poco cantante y actriz. Heredé el amor por la ecología y el odio a la injusticia. San bernardina de tomo y lomo. Trato de ser buena persona.


  • Cardenaldo

    Me importa un níspero el éxito de las iniciativas del grupo Luksic, favorito de Bachelet, pero suponer que una generadora hidráulica se “roba” el agua es desconocer que una vez ocupadas para accionar las turbinas las aguas DEBEN devolverse a su cauce natural porque de otro modo no habría dónde meterlas. Las frase “el río Maipo abastece de agua a 6 millones de personas en la capital de Chile ¿qué pasara con toda esa gente? Seguramente habrá momentos del año
    en que abramos el grifo y no salga nada” es un completo disparate. Ilústrese un poco más.

    • Ricardo Cáceres Prada

      Te encuentro la razón. Sin embargo, la generación de energía hidroeléctrica presenta un impacto que, si bien corresponde un uso “no consuntivo” del agua (se usa pero se devuelve en un estado igualmente aprovechable), el agua sólo es disponible varios metros aguas abajo, lo cual genera problemas principalmente debido a ese diferencial de altura a agricultores, por ejemplo.