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Friday 18 October 2019
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La bicicleta como opción de transporte también durante el embarazo

Romper los mitos es una tarea clave para hacer más libres a las mujeres. Incluso si lucen una “guatita de embarazada” que las hace objetos de consejos que no han pedido, puesto que su cuerpo se transforma en “espacio público”. ¡A pedalear!

embarazada bicicleta

Apenas me embaracé, una de las primeras dudas que tuve fue si iba a poder seguir andando en bicicleta. Así que me puse a buscar información sobre los beneficios y los contras de pedalear durante el embarazo. Me costó hallar testimonios, más que todo, encontré recomendaciones médicas y de expertos, pero muy poco de la voz de madres que hubieran pedaleado embarazadas.  

Llevo varios años usando la bici como mi principal modo de transporte, me costaba pensar en dejar de usarla de un día para otro y pasar a ser usuaria habitual del Metro o Transantiago. Preguntando a mis amigos ciclistas encontré un par de casos como el mío. Mujeres que aún teniendo seis o siete meses de gestación no han dejado de pedalear, ya sea como ejercicio o como transporte.

Paula Lagos, Asistente Social y miembro de Indepecleta es una de ellas. A sus 32 semanas de embarazo no se ha bajado de la bicicleta “Poder pedalear al ritmo de mi cuerpo, con autonomía, me generaba otro tipo de conexión con mi guagua donde mantenía en movimiento permanente mi cuerpo”. Situación que también he experimentado, no exenta de críticas, pues me he dado cuenta que “la guatita de embarazada” se convierte inmediatamente en “espacio público” donde no faltan las críticas/recomendaciones/sugerencias ante la sola posibilidad de no dejar tus actividades habituales, más si no eres sedentaria y sobre todo, si te mueves en bici a todas partes.

Las múltiples recomendaciones encontradas en las web había que comprobarlas y así lo hice, durante casi 8 meses de embarazo y si, hay varias que son ciertas según mi experiencia, como lo es el tema de la resistencia física, una se cansa más, te puedes acalorar rápidamente, pero no así la pérdida de equilibrio que tanto miedo puede generar, al contrario, te sientes tan liviana arriba de bici que te olvidas de los muchos kilos de más que obtuviste, para ello tienes que acondicionar tu bicicleta para que tu postura sea lo más recta posible así no duele la espalda.

Lo principal es ver si tienes o no miedo. El temor tan propio de esta sociedad autocentrista, te expone a posibilidades de sentimientos de temor en la calle, a las vías, a convivir con los autos, micros y cualquier otro actor vial que puedas encontrarte.

Si bien, puedes tener un accidente, me genera más temor caerme en la escalera del metro en horario punta, o el ir apretada por cientos de personas en un vagón del metro. Para minimizar el posible temor, lo mejor es hacer de tu ruta algo de máxima seguridad, evitando las grandes avenidas, y los lugares donde haya más transporte público.

La actividad física que otorga el pedaleo es excelente para combatir los malestares físicos propios de esta etapa, la hinchazón y sobre todo el exceso de ansiedad que puedas sufrir. Considero que mantener la actividad física pedaleando a mis casi ocho meses de embarazo, permite oxigenarme en todo el sentido de la palabra. El cuerpo es sabio y sólo una sabe hasta cuando moverte, y si el cuerpo pide movimiento y el embarazo va bien, no hay motivos para privarte de un buen pedaleo con tu guatita de embarazada.

Viviana Albornoz, de Macleta.

  


Macleta

Las Macletas son mujeres en bicicleta que creen que para construir una ciudad verdaderamente ciclable por tod@s, DEBE incluirse una mirada de género.